Hacia unos seis meses que no visitaba a mis otros yo. Me gustaría decir que soy responsable de dichos viajes pero se presentan casi por sorpresa y esporádicamente. También debo admitir que no he hablado de estos vuelos con nadie pero hoy cuando me levanté sentí la necesidad de dejarlo por escrito.
Precisamente hablo del momento previo a abrir los ojos cuando nos levantamos. Es un instante casi imperceptible, con una duración fugaz. Es justo el intervalo que hay mientras nos despertamos y abrimos los ojos. En ese tiempo nuestro cerebro esta completamente perdido en el tiempo y el espacio pero una vez abrimos nuestros ojos todo vuelve a la normalidad. Es un micro segundo y es como si se sintonizara bien la radio, todo encaja perfectamente.
Todo empezó cuando tenia unos 11 años. Era domingo y la pileta al aire libre del club Boca Júniors estaba a rebalsar de pendejos. Junto a mi abuela Coca y una amiga, que no recuerdo el nombre, pasamos todo el día tomando sol. Me acuerdo de muchos domingos que me iba a pasar a la Boca junto a mi abuela. Entre obras de teatro infantiles, almuerzos en pizzerías bien de barrio y su taller de costura, pasábamos un domingo distinto, pero los carnavales con quermés incluida eran sin duda lo que mas disfrutaba. Al otro día la situación iba a ser diferente. Fue la primera vez que tuve la sensación de no saber donde estaba antes de despertar. En que cama estoy? Tengo pared al costado? Mi reacción impulsiva fue abrir los ojos para salir de la duda, pero mis párpados no se movían. Simplemente intentaba dejar entrar un poco de luz pero no había caso. Sin entrar en pánico, me preguntaba como era posible esto. Yo seguía relajadísimo metido en mi cama y no podía entender donde estaba. Sin mover un solo músculo del cuerpo seguía pensando, casi jugando, en que cama podía estar. Cuando caí en la cuenta que existía la posibilidad de que en realidad era un ciego, no tuve mas opción que hacer fuerza para intentar ver. Apenas me moví, el olor particular de mi habitación me ubicó en seguida en mi realidad. Casi podía ver algo y asustado intente caminar hasta el baño. Me levante casi de golpe y muy mareado intente caminar hacia el baño, lastima que se interpuso una columna de madera la cual cabeceé sin dudarlo. Ahora sentado, me hice con el teléfono y llamé enseguida a mi vieja. Ella me explicaba seguro el porqué de mis ojos cerrados. Yo no tenia idea acerca de la conjuntivitis pero parece ser que era algo contagioso, que había tenido suerte ya que la pileta de Boca no era conocida por su higiene.
Un tiempo mas adelante me volvió a pasar lo mismo, no la conjuntivitis, sino el hecho de estar completamente desorientado en una cama desconocida. Esta situación empezó a ser cada vez mas habitual. Si bien había meses en los que no me sucedía ni una sola vez, había semanas que podían ser realmente interesantes. Solo tenés recuerdos de habitaciones en las que dormiste, o sea miles. Primero me trato de ubicar en la cama de la casa de mi abuela en Belgrano, luego paso por alguna cama de algún amigo, luego me viene la cama de Mar del Plata y lo interesante es que en esa búsqueda vienen también las sensaciones y hasta olores de cada lugar. En cada nuevo desorientado despertar intentaba mantener la incertidumbre al limite sin perder mi tranquilidad. Al principio era la duda de saber en que cama estaba durmiendo, pero luego este misterio fue adquiriendo nuevas intrigas. Mis preguntas pasaban de ¨donde estoy?¨ a ¨quien soy?, ¨que edad tengo? Me doy cuenta que no solo no tengo idea en que cuarto estoy sino que no tengo información de nada. No se cual es mi realidad, si tengo trabajo, que año es, si tengo novia, o tengo hijos.
Estoy despierto, todo relajado, ojos cerrados y tanto mi respiración como mis músculos hacen lo imposible para seguir sumergido en el limbo. Me doy cuenta que no tengo recuerdos de nada, intento hacerme una imagen de mi cara y entre muchas me encuentro canoso y con barba. En seguida se me viene una serie de imágenes. Ahora tengo mas de 40 pirulos, dudo de tener o no una hija y mi próxima pregunta detona mi cerebro. Si tengo una hija y soy mayor.. tengo esposa? Esta durmiendo al lado mío? Mantengo la calma ya que un sonido, un aroma, un roce indeseado puede terminar con mi realidad paralela.
Trato de mover mis dedos, lentamente mi mano se desliza por el colchón, el cual todavía no logro entender cual es, y me encuentro con otro cuerpo. ¨Mierda!.. quien es?¨ No puede ser que no tenga ni idea quien esta durmiendo conmigo. ¨Es morocha?, es rubia?, que edad tiene?, es una mujer?¨
Cada vez que me sucede esto, intento avanzar en mis realidades paralelas, investigar hasta donde puedo mantenerla. Mantenerme con ¨vida¨ dentro de mi realidad paralela es dificilísimo, ya que al mínimo estimulo que mi cerebro recibe como familiar, el limbo deja de existir. Transportarse a otra época, no conocer información sobre tu vida, sobre tu pasado, estar realmente consciente y despierto hacen que el limbo sea real aunque sea por unos segundos. Esa realidad es como la de un sueño, pero a diferencia, vos no tenés historia ni información alguna, ni recuerdos de ningún tipo. Solo sabes que estas tirado a punto de abrir los ojos, pero ni cerca estas de saber donde ni mucho menos con quien.
Hoy durante mi realidad paralela, me dejé llevar y me terminé de convencer que estaba durmiendo dentro de un cajero automático. Antes de meterme en esa realidad con sensaciones realmente fuertes decidí abrir los ojos y mi felicidad no pudo ser mayor.
que buen control, primo! la verdad? siempre le tengo respeto a investigar en ese mundo, trato de despertar rapido, pero luego de leerte, intentaré disfrutarlo y sumergirme en esas magicas realidades paralelas...
ResponderEliminarveremos que pasa.
abrazo gigante y a la espera de nuevas entregas!
tomi
Estas volando sobre campos inimaginables!
ResponderEliminarMe encantó! Te cuento que a mi me pasó lo mismo con una conjuntivitis, fueron los peores 10 segundos despues del despertar. En ese intento por abrir los ojos desesperadamente, perdi casi todas las pestañas!
abrazo grande y que sigan las historias
El pendex
Uy dios mio! El texto arranca con tus otros yo y pensé en Borges. Después en Sábato y su Informe sobre ciegos.
ResponderEliminarYa hace rato que este espacio está tomando mucho color y un alto nivel de vuelo...
el negri
Ahí no vemos en la de 7ma dimensión!
ResponderEliminarestas de la gorra... me encanta!
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