martes, 16 de noviembre de 2010

iL Salvatore

Desde el primer día hasta el último, El Poderoso tuvo un ángel guardián. Luego de su muerte o su viaje, dejé el coche en el taller de Gusti. Gustav, es el papa de Juanchi, uno de mis mejores amigos y tiene su taller en Barracas. Barrio que empezaba a conocer por mis reiteradas visitas. Plaza España, el Borda y el Moyano, el 67 que terminaba justo en la esquina de Finoquieto con Salta, ya eran lugares familiares. 
Siempre vigilado y acompañado por Barby, una ovejero alemán, Gustav siempre me dio una solución a mis visitas. Y mejor aun cuando pedíamos una pizza y nos quedábamos almorzando en el fondo del taller y acompañábamos las enriquecedoras y hermosas charlas con una Coca Cola de 1 litro emvase de vidrio. Un motivo mas para cuidar al poderoso.
Fui a buscar al Poderoso 20 días después y estaba como nuevo, le había cambiado cada una de las piezas del motor. Sonaba perfecto, Gusti lo resumió ¨ un violín ¨. Pase muchas tardes y mañanas tomando coca cola y charlando sobre la vida con Gustav, un gran tipo. Habré llevado al Poderoso unas 15 0 20 veces al taller durante todo un año y siempre a Barracas. Gustav siempre me decía q había 2 maneras de arreglar las cosas del coche. Estas formas estaban claramente influenciadas por 2 factores; el precio de los repuestos y el tiempo que me quedaba sin auto. En esa época el coche era mi salvación. Entre Arte Prima, negocio de velas que merece capitulo aparte, finales de la facu, y entrenamiento de volley, me resultaba imposible llegar a tiempo a todos lados, por eso la mayoría de las veces iba al taller en busca de la mano de Dios. Necesitaba algún arreglo que me salvara la situación y me permitiese seguir usando el coche todo el día. Entonces cuando me surgía algún imprevisto lo iba a visitar.

   ¨ Gustav, no me gira uno de los limpia parabrisas, esta falseado ¨

Lo bueno era que Gusti me preguntaba ¨ lo dejas o le hacemos una ¨ americana? ¨ Era claro que por razones ya explicadas anteriormente no había opción de dejar el coche en el taller por unos días, ni siquiera por uno. Entonces sacaba de la galera la famosa ¨ americana ¨, recurso mediante el cual se soluciona el problema sin importar el medio. Llámese atar con alambre, pegar con la ¨ gotita ¨ (el limpia parabrisas en vez de poner un repuesto), soldar alguna pieza suelta, todo tipo de cableado y truco para hacer funcionar las partes del motor, incluso me ha fabricado e improvisado repuestos con desechos o partes de otros coches. Tanto el Poderoso como mi primer auto, Renault 11 modelo ´81 (me lo compre y lo traje desde la ciudad de Pergamino) tuvieron que ser retocados para que pudiese entrar cómodo en la butaca del conductor. Gustav directamente saco el asiento y soldó las vías de la butaca 10 centímetros mas atrás. Lo máximo que se podía, pero lo suficiente para poder manejar como un campeón. También me enseño trucos básicos, pero para mi vitales, como encender el coche con un destornillador desde el motor cuando fallaba el burro de arranque , o hacerlo arrancar en invierno cuando de tanto darle a la llave se te quedaba sin batería, o despegarle los plantinos, o revisar fusibles y muchas cosas que nunca hubiese pensado que iba a aprender sobre autos. Y ni saber sobre ese servicio de Gustavito on-line. Cuando me quedaba tirado y ya probaba todos los trucos lo llamaba y me daba asistencia telefonica. Creo que era mas difícil que el himno polaco. Y los mas divertido es que varias veces me saco del paso. Gustav como buen mecánico, es también un artesano y los detalles del Poderoso, también lo eran para el.

*Casi 10 años después de la publicación de este post, y con miles de Km de distancia, Gustav me asesoró, me enseñó, y me guió para desarmar el motor de arranque de una camioneta V8 y por medio de videos y dibujos explicativos (mediante whatsap), logramos darle vida a la camioneta de unos amigos vascos en Costa Rica. 
Hoy día (Noviembre del 2022), Gustav se vino a Costa Rica a pasar unos meses conmigo, arreglando carros y paseando.




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2 comentarios:

  1. Definitivamente, las relaciones humanas, son lo tuyo ! Uno cosecha lo que siembra, por eso te rodeas de estos personajes, que hacen tan enriquecedoras tus historias. Muy bueno !

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