miércoles, 16 de marzo de 2011

Hermano Menor

Un pijama celeste con puños azules y dos figasitas fue todo lo que metí en una bolsa blanca de Coto el día que decidí irme de casa. Tenía unos 6 años y mis hermanos, mayores por cierto, se pasaban el día haciendome bromas de todo tipo. Pero yo había llegado a mi fin y luego de varios meses escuchando que yo era adoptado opté por emigrar. Simplemente abrí la puerta de calle y me fui. Paré al primer taxi, me subí y le dije _¨a Bariloche¨. Antes de cerrar la puerta del auto sentí una mano y mi vieja de un tirón me sacó del asiento trasero y me metió de vuelta en casa.

_¨tas loco?, a donde te pensás ir? Que te pasa?¨_ me preguntaba medio sacada y medio preocupada.

_¨me voy a Bariloche, soy adoptado y vos no sos mi mama¨_ le decía casi llorando y con bronca. Me acuerdo que en el noticiero de la mañana había escuchado algo sobre Bariloche y era la única ciudad en la que podía pensar.

_¨pero quien te dijo eso Juli? No sos adoptado¨_ me tranquilizaba mientras me abrazaba fuerte.

_¨si no soy adoptado, porque no hay fotos mías en el cajón? Todas las fotos son de Tin y Fede. No hay ninguna foto mía de bebe¨_ le replicaba dándole a entender que no me iba a convencer fácilmente.

Marcela se quedó muda y eso aumentó mi incertidumbre durante varios días mas. Si bien esa misma noche Pato se puso duro sobre el tema con mis hermanos, yo todavía tenia mucho que investigar y asegurarme. Además la historia de mi adopción crecía conforme pasaban los años y mis hermanos se encargaban de mantenerla alejada de los oídos de mis viejos. En cada pelea siempre me hacían reflexionar y metían información falsa para dar crédito a mi adopción.

_¨porque te pensás que vos dormís en una cama mas chiquita que nosotros?¨_ se reía Tin.

_¨hay fotos tuyas a partir de los 3 años, pero ninguna de bebe porque te encontramos en las vías del tren¨_ me explicaba Fede.

Todo tipo de historias inventadas y rebuscadas con tal de hacerme creer que no pertenecía a la familia. Va, en realidad lo hacían porque se divertían mucho.
Y ahora que pienso bien, durante lindos años me tuvieron pa el cachetazo.
Cuando vivíamos en el departamento de la calla Arribeños dormíamos los tres en el mismo cuartito. Ellos dormían en una cama en altura. No cucheta. Imaginense un viga de madera de pared a pared con dos colchones juntos pero a lo largo. Como todo hermano mas chico siempre quiere estar y hacer lo que hacen sus hermanos mas grandes. Y yo daba todo por subir a sus camas y sentirme grande por unos segundos, pero eso nunca pasó. Los muy guachos me ponían jabón con un toque de agua en la viga y cuando yo saltaba para intentar subir me rompía la espalda contra el suelo. Yo dormía en una cama mas chica justo debajo de ellos y nunca pude ver ese cuarto desde las alturas.

Como hermano menor uno corre con ventajas y desventajas. Pero ojo que esto no solo es de mi familia, es un común denominador en casi todas las casa Argentinas y, me podría arriesgar, en el mundo. La percepción del hermano mayor, las presiones y la atención no tiene nada que ver con el hermano menor. Y ni hablar si son mas de dos. Los del medio son un mundo aparte.
Son los incomprendidos, los rebeldes, los que celan a su hermano mayor con amor, y aman a su hermano menor con odio. Del mayor pueden existir infinitas fotos desde el embarazo, hasta el nacimiento, pasando por su primer baño, hasta imágenes de cada uno de sus dedos de los pies y todo termina cuando nace el segundo. Al segundo las fotos comienzan en el nacimiento siguiendo por el bautismo, pasando por la famosa foto de los dos hermanos en la cuna juntos y termina cuando nace el tercero. En el tercero las ecografías ya son una rutina poco agradable, de la panza de la madre nunca se vio una sola imagen y la primer foto es cuando por fin los padres pueden ir a pasear con los tres juntos o hacen su primer viaje a la costa, como fue en mi caso.
Ya ni hablar del cuarto hijo, que no solo no hay una sola foto hasta los 3 años, sino que además de tener una libertad absoluta pasa desapercibido y con 4 años los padres le dan la misma atención que a los mayores que ya tienen 7, 10 y 11, como es el ejemplo de mi primo Tatu, que cada dos por tres aparecía en los hombros de algún extraño caminando por la orilla de Punta Mogotes con gente aplaudiendo a su alrededor con el propósito de encontrar a sus padres.

Luego una desventaja es el tema de la ropa. Al hermano menor le compran la primer campera a los 17 años. Todo pero todo el resto de la ropa, excepto calzones y medias que las tías te regalan pa navidad, proviene de tus hermanos mayores. Esta costumbre ya habitual es practicada hasta en las familias con hijos de diferente sexo y eso si que es sumamente gracioso. Gracioso no porque los hermanos usaran ropa de mujer sino porque sabias que esa remera de Guns and Roses antes la había usado tu hermana durante todo un verano. Debo confesar que muchas veces esperaba con ansias que mi hermano Tin creciera un par de centímetros mas para heredar alguna prenda copada de Motor Oil o la remera de Pink Floyd de Fede. En lo que respecta a uniforme de colegio, a mi directamente no me compraron absolutamente nada, entre mi abuela y mi vieja se encargaron de reciclar pantalones grises con un millón de dobladillos y camisas que ya eran amarillas. Lo positivo era que los zapatos ya venían usaditos y el cuero estaba bien curtido y no era necesario desatártelos para usarlos. Lo que si había que lustrarlos de vez en cuando porque sino no brillaban ni con aceite, pero era algo que me gustaba. Desde que termine el colegio nunca mas lustre ni un solo zapato ni nada. Con los libros escolares pasaba exactamente lo mismo. Todos escritos en lápiz negro, lo bueno era que cuando había que completar espacios en blanco, mirando a contraluz se veía claramente la respuesta y las tareas eran mas rápidas y fáciles.

Una ventaja importantísima es la libertad y el miedo de tus padres. Me acuerdo que mi hermano Fede cuando salía era todo un tema, desde preguntas hasta el horario y companía. Con mi hermano Tin los permisos eran un poco mayores y estaban un poco mas acostumbrados. Conmigo directamente ni se preocupaban, me metían en su bolsa. Ellos ya tenían 17, 18 años y yo tenia 14 pero salía hasta las mismas horas que ellos y volvía muchas veces mas tarde.

Estos comportamientos se fueron modificando bastante con los años. El uso de cámaras digitales terminó con los chistes de adopción entre los hermanos. La mala calidad de la ropa de ahora y la variedad de precios y marcas hace que por fin un hermano menor pueda estrenar alguna prenda antes de cumplir los 18. Agradezco eternamente haber nacido en esa época, donde los uniformes tenían historias, donde las fotos eran pocas pero memorables, donde los Martines Fierros olían a humedad familiar y sobretodo donde las remeras de tus hermanos eran un trofeo merecidisimo a tu rol de hermano menor.

                                                  
                                  Junto a mi primo Hugo, compañero de andanzas hasta la fecha.



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12 comentarios:

  1. Juli, esto de escribir, sigue tomando colores hermosos. no dejes de pintar nunca. Creo que logras entrar en el inconciente de todos. emocionas y hasta metes teorias. Te quiero muchisimo primo. a ver cuando arrancamos una andanza nueva???
    Tomi, tu primo

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  2. Las comillas llenan el relato de realidad y resaltan esa capacidad tan tuya de transformar palabras en imágenes, y éstas en una sonrisa!

    Estás intacto Juliano!
    il niger (tchami) jajaja!

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  3. Que foton por dios..!!

    Juli tus palabras son un vivo reflejo de todos los q tenemos hermanos mayores., gracias por hacerme viajar al inconsciente de mi infancia..
    Abrazo de gool.! Tino.

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  4. Ay neneee! ¿No te reeee cagaban a trompadas? Mi hermana no tenía compasión conmigo... Ni te digo cuando me perseguía con mocos (recién sacados) por toda la casa, jugaba a la puntería con una pelota de basquet conmigo (contra mí) mientras yo andaba en bicicleta, etc etc etc.
    Pero lo peor, es que todo ese rencor lo desaté con mis hermanos mas chicos... Al mas pendex (él recién empezaba a caminar, o sea calculá que yo tenía 7 años), lo ponía en el patio con el piso hirviendo a pleno mediodía DESCALZO y el pobre se largaba a llorar maaaaaaaaaaal... y con mi hermana nos cagabamos de risa desde la puerta panchas y bien fresquitas... y cosas así, miles.
    Otra vez gracias, esta vez trajiste a mi memoria momentos únicos, inolvidables.
    Y es como bien decís vos... SOY HERMANA DEL MEDIOOOOOOOOOOOOOOOOOO! Somos un mundo aparte...
    y los incomprendidos. Jaaa!

    Un beso enorme.

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  5. Chiquiii, es muy fuerte, paso de la risa al lagrimon en un segundo, pasan tantas imagenes , como en una pelicula acelerada en blanco y negro y todo se vuelve nostalgia.
    Espero la proxima.

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  6. VOY A UTILIZAR ESTE MEDIO PUBLICO PARA PEDIR DISCULPAS POR TODO EL SOMETIMIENTO QUE HAS SUFRIDO COMO HERMANO MENOR.

    (te olvidaste de la vez que cabeceaste el orbis calorama. Pido disculpas por eso también)

    Abrazo!

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  7. Cruda y emotiva vision de una tipica familia arqentina ochentosa. Lo describis tal cual fue para todos.
    En mi caso era peor el chiste de la adopcion, ya que mi Mili y yo eramos rubios y Chari morocha.
    Me encanto este relato! Segui adelante por mas anecdotas y reflexiones como esta!
    abrazo!

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  8. Lindo viaje hacia nuestra infancia. Tin la vez que me rompieron la cabeza con la estufa no la cuento porque sino van presos.

    Titi se que vos tambien sufriste mas de una buena cagada a palos de mano de los colos!

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  9. Me mata, còmo definis el rol de cada uno de los hermanos ( el mayor, el del medio, el màs chico ),soy la hermana mayor y es real,los permisos llegaron mucho màs tarde, tambièn x el hecho de ser mujer. Y te cuento algo, que no sabes xq sos el màs chico, siempre se carga con màs responsabilidad y tenès que ocuparte de tu hermano màs chico, que a veces, es insoportable.

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  10. que bueno estar laburando y que llegue a leer esto me llena de alegria recordar todos esos tiempo que bueno. segui asi que hace muy bien
    diego

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  11. Juli, te felicito!!! Molto bello il tuo raccontooo..
    Tu historia me llevo de vuelta a esos años y a recuerdos de mi infancia tambien!
    Muy lindo, de verdad!!
    Agus

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  12. Juli, 9 años después tus sobrinos (Milo y León) no pueden más de la risa! Y la ternura de leer que te ibas a subir a un taxi rumbo a Bariloche es mitad gracioso y mitad ternura pura!!!
    Te queremos!!!

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